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Medicina Hiperbárica

La Medicina hiperbárica es una terapia que consiste en incrementar varias veces el nivel de Oxígeno en la sangre (Hiperoxia). El aumento de la oferta de Oxígeno (O2) se logra disolviendo este gas en el plasma sanguíneo. Para esto, se ingresa a una cámara hiperbárica especialmente diseñada. Allí, se respiran altas concentraciones de O2 a una presión superior a la atmosférica normal. Esto genera una hiperoxia que desencadena una larga cadena de beneficios en el organismo, reduce los problemas producidos por la Hipoxia (falta de Oxígeno), y básicamente, desinfla, favorece la regeneración de tejidos y acelera los procesos de recuperación.

El principio de funcionamiento de esta terapia es la Ley física de W. Henry. Esta dice que: “la cantidad de gas disuelta en un líquido es directamente proporcional a la presión parcial que ejerce ese gas sobre el líquido”.

Un ejemplo gráfico es una botella de agua mineral gasificada. Cuando la botella se encuentra cerrada y, por lo tanto, bajo presión, el agua se ve sin burbujas. En esta condición, el agua se encuentra a 1.1 atmosferas (ATM) de presión, y logra, tal como explica la ley de Henry, que el gas se diluya en el agua.

Nuestro cuerpo es 70% agua y la cámara hiperbárica viene a ser el envase donde ingresamos para llevar nuestro cuerpo a una presión de 1.45 ATM. Es por esto que al respirar oxígeno dentro de la cámara hiperbárica, obtenemos el mismo resultado que el agua gasificada en la botella cerrada, el oxígeno que respiramos se diluye en los fluidos corporales, aportando altas concentraciones de O2 al plasma sanguíneo que lo transporta a todos los tejidos de nuestro cuerpo y resulta en una significativa Hiperoxia y su extensa cadena de beneficios fisiológicos.